miércoles, 8 de octubre de 2014

Exposición


El 1 de Mayo  de 1901 se inauguraba en Buffalo, New York, la Exposición Panamericana.
La Exposición Panamericana era una extraordinaria muestra de Ciencia y Técnica de los países del continente americano. Sin embargo, sus reglas y procedimientos eran muy estrictos. Chile tuvo un grave problema administrativo porque no cumplió con los requisitos burocráticos y su ponencia fue denegada. Posteriormente, a pedidos del gobierno chileno a través de su representante y Ministro Plenipotenciario en New York Carlos Morla Vicuña, logró que con 30 días de atraso se inaugurara el pabellón de Chile.

“El señor Ministro Plenipotenciario y enviado extraordinario de la República de Chile ante el gobierno de EEUU ha obtenido de dicho gobierno la concesión de que el pabellón de Chile en la Exposición de Buffalo pueda abrirse con un mes de atraso al resto de la exposición, según acaba de comunicarlo a nuestro gobierno”.
Con este retardo la inauguración del pabellón de Chile será el 1º de junio pues como se sabe la Exposición General se abre el 1º de mayo. Nota publicada por El Mercurio (Valparaíso, Chile) 24 de enero 1901.



                                   Afiche de la Exposición  Panamericana en Buffalo 

                                                                 New York (1901)

Consultados los registros oficiales de la muestra chilena, editados por J. Tadeo Laso J., quien además había sido nombrado por la comisión de la labor de recibir y catalogar los productos y objetos que iban arribando a la exposición. En ninguna de las páginas de su libro existe la más mínima mención al ingreso de la momia. Por tanto debemos asegurar que su acceso al pabellón no siguió la vía oficial ni formal, sino que fue ingresada por decisión unilateral de señor Carlos Morla Vicuña. Es obvio que el resto de los integrantes de la comisión de 20 miembros estaban al tanto de la entrada de la momia, diríamos… por la ventana. Los antecedentes de Tornero, la trayectoria de la familia, eran un aval más que suficiente como para abrirles paso, aun en circunstancia en que los conflictos aduanero y aun de cancillería estaban a la orden del día.
Consumado pues el ingreso “no oficial” la momia comenzó a ser expuesta en el pabellón
Chileno y su aparición no pasó desapercibida en modo alguno. Tal es así que se editó un folleto especialmente para la muestra en el que se promocionaba la pieza chilena. 


                                          Folleto Reproduciendo un Artículo
                                                 de Rudolph Phillippi (1901)



Si bien fue una gran atracción, la preocupación iba invadiendo a los socios Tornero y Torres, quienes veían que pasaba el tiempo y que su proyecto de vender el espécimen se iba diluyendo. Por otro lado, los gastos comenzaban a ir en aumento.Recordemos que al no estar incluidos en la delegación oficial, ellos no contarían con los privilegios habituales de alojamiento y viáticos. Para colmo de males, Carlos Morla Vicuña aquejado del Mal de Bright, una nefritis crónica, falleció el 20 de Agosto, a la escasa edad de 55 años y en pleno desarrollo de la exposición. 
Con parte del apoyo perdido, Tornero y Torres debían acelerar la venta de la momia; sin embargo, como los gastos se incrementaban, el precio también subía. The Buffalo Historical Museum, The Smithsonian Institution y The Natural History Museum of Nueva York se disputaban la posible compra del ejemplar chileno, pero los delegados de esas instituciones no estaban dispuestos a desembolsar las sumas exigidas por los socios de Valparaíso.
Varios artículos de periódicos locales hacían referencia a la pieza chilena y los intentos de los museos de hacerse dueños. Lamentablemente, el tiempo se dilató y el dinero comenzó a ser un factor de máxima preocupación. Tornero y Torres tuvieron que pedir un préstamo empleando la momia como garantía. En esos tiempos se afirma que la momia llegó a ser mostrada en algún tipo de circo itinerante de curiosidades (El más importante circo era el de Barnum pero indagaciones en los archivos permitieron comprobar que durante todo 1901 y 1902 se hallaba en una gigantesca gira europea retornando al Madison Square Garden recién en Marzo de 1903).



                                                           Panfleto Estilo Circense
                                                           Presentando la Momia


Es evidentemente el folleto que se entregaba en los circos de curiosidades instando al público a participar. Curiosamente, se hace referencia a la “autenticidad” debido a que cuerpos humanos petrificados habían sido exhibidos durante años. La mayoría de ellos, desafortunadamente, simples falsificaciones.
Como ninguna venta se concretó, la empresa financista Hemenway & Co de Nueva York embargó el cuerpo del minero y los socios no tuvieron más que regresar a Chile con pasajes pagados por el cónsul Beelen.

Mientras tanto en Antofagasta, Edward Jackson y su socio Toyos no recibían un centavo de parte de Tornero y Torres. Hartos de esperar comisionaron a Raimundo Docekal, quien debía viajar a los EE.UU. para tratar de recuperarla. Le fue entregado un poder para hacerse con ella, así como $ 500 US. en oro. Lamentablemente, su buque naufragó en el Estrecho de Magallanes, pero él llegó a New York. Desde allí, Jackson recibió varias cartas muy alentadoras. Sin embargo Docekal comenzaba a pedirle más dinero a lo que rehusó de plano. Evidentemente hizo entonces alguna clase de arreglo con el acreedor (Hemenway & Co) canceló los $ 10.000 y debiéndole aún, la vendió sin enviarle jamás un solo centavo. Es muy probable que el comprador haya sido el conocido banquero y coleccionista John Piper Morgan. El magnate finalmente decidió donarla al Museo de Historia Natural de New York donde aún se exhibe.

Historia Natural de New York
(Principios del Siglo XX)


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